
En esta área se entremezclan un sinnúmero de desaciertos intrafamiliarmente. Sin responsabilidad alguna para proteger decididamente a los hijos. Prodigándolos con objetos materiales, vanos y sin considerar su posible confrontación ante la degradación personal, mental o espiritual del ser humano en desarrollo.
Probablemente no ha existido en toda la historia de la humanidad una época, como la nuestra, en la que se haya desarrollado tanto, pero degenerado mucho en la claridad interior.
Paralelamente, tampoco haya habido nunca tanta necesidad de ayuda. Nuestro propósito bucea en semejante mar de necesidad el salvavidas para todas las personas que buscan transformar su estado de enfermo por el de alguien totalmente sano.
No marginamos nada que ayude con nuestra técnica avanzada en la salud del hombre como género. Porque aunque sea aun de forma limitada, encontramos en la familia y sus individuos la extensión de la sociedad en forma positiva.





